
El arte de la cosmetología
Cuando le preguntamos a una persona común, sin distinción de sexo o edad, sobre qué es la cosmética o el arte de la cosmetología, lo más probable es que se nos dé una respuesta. Pero lo más increíble será, para nuestro asombro, que esa respuesta tendrá por lo menos el nivel de aceptable, o aún mayor. Haga la prueba, y verá si estoy o no en el acierto. Pero si en forma desprevenida le preguntamos qué cosa es Omega 3, lo más probable es, salvo raras excepciones, que piense que se trata de algún equipo de fútbol extranjero, o lo que es peor aún, de algún grupo cercano a inconfesables intereses. Si más tarde le preguntamos qué es la grasa. Si esta persona tiene algunos años, y lo que es más, sentido del humor, pensará en la “Porota” la mujer del “Pulga” el inolvidable y muy rioplatense personaje de “Peloduro”, o en el “Gordo” de fin de año, o vaya a saber en qué, pero seguro que nos va a decir que la grasa es esa sustancia untuosa, elaborada por los animales, que está en el asadito, o en las semillas de algunas plantas... A esta altura y para darle una manito a nuestro interlocutor, le podemos decir que es importante saber que las grasas tienen ciertos componentes principales, y que éstos son los ácidos grasos. Y que estos ácidos grasos, a su vez, pueden ser saturados, monoinsaturados o poliinsaturados. La familia Omega 3, no es lo que pensaba, sino que se trata de un ácido graso poliinsaturado, y que en la jerga científica es conocido como ácido alfa-linolénico, con el apodo de AGP. Y que su fuente tradicional es el aceite de pescado de aguas profundas, el krill, el aceite de semillas de calabaza, de nueces, si lo encuentra, y las hortalizas de hojas verdes también. Ahora, las grasas que contienen ácidos grasos saturados, normalmente son de origen animal, y son sólidos a temperatura ambiente, como en el caso de la manteca, la mantequilla, y el sebo, por ejemplo. Para que no se despiste hay que aclararle, que existen bajo el apodo de AGP, dos ácidos grasos poliinsaturados, que NO pueden ser sintetizados por el organismo, el organismo no puede producir, y son el inefable Omega 3 y su pariente el ácido linoleico. Estos deben ser obtenidos a través de la dieta, siendo también conocidos como ácidos grasos esenciales. Las grasas saturadas (todo lo que me gusta, me mata o me engorda) debemos evitarlas, en lo posible, dado que permiten altos niveles de colesterol en la sangre. Factores de riesgo para la arterosclerosis y enfermedades cardíacas. ¡No haga la del abuelo Febo! El efecto más importante y comprobado del Omega 3 en el organismo humano, es la disminución de los niveles de triglicéridos, y reduciendo la presión arterial. En el mundo de la cosmetología científica los AGP operan como grandes regeneradores de los tejidos, con efecto antienvejecimiento, impidiendo la formación de arrugas, reforzando la cohesión celular y la flexibilidad de la piel. El Omega 3 hace que su piel se vea más joven y saludable.
IF. Ricardo Martínez Camaño