
La cirugía plástica ha venido tomando una importancia cada vez mayor, no solamente por ser la parte especializada de la cirugía que tiene que ver con el manejo de las deformidades, la reconstrucción de los defectos ,sino por tener que ver con la imagen y el aspecto de las personas quienes muchas veces presentan una insatisfacción sicológica y social. A medida que envejecemos la propia biología, los efectos de la gravedad, la exposición al sol, los hábitos alimenticios, tabaquismo, el estrés de la vida diaria se manifiestan en nuestros rostros. Se produce una laxitud y flaccidez de los tejidos faciales y cervicales (cuello) junto a la reabsorción ósea. El proceso es la pérdida de la elasticidad de la piel, la atrofia de la grasa subcutánea, la hipotonía de los músculos faciales y la reabsorción del tejido óseo. Todo lleva a nivel anatómico a modificaciones estéticas de la piel, caída de la cola de las cejas y entrecejo(con aspecto de tristeza y cansancio),bolsas adiposas en los párpados, pronunciamiento de arrugas y surcos, flaccidez de las mejillas ,pérdida de grasa de las prominencias malares y acumulación de grasa en el sector inferior de las mejillas .El aspecto estético resulta franca y notoriamente deteriorado y muchas veces lleve al paciente a realizar una consulta con el cirujano plástico.
La detección de estos signos nos lleva a hacer un estudio y establecer el estadío para aplicarel arsenal médico, quirúrgico cosmetológico a los efectos de obtener rostros más frescos, armoniosos, rejuvenecidos y naturales con los mínimos estigmas de la cirugía.