Nada más memorable que un olor.Puede ser inesperado y fugaz, y aun así transportarnos a un verano junto al río.Algunos aromas están inexorablemente ligados a determinados recuerdos y dependiendo si la carga afectiva que este recuerdo nos transmita es positiva o negativa serán las posibilidades de que nos agrade o no la fragancia al percibirla en un perfume, una crema, una casa.
Por ejemplo, si recordamos la cocina de mamá en nuestra niñez, y esto nos revive el aroma tarta de manzana, probablemente hasta el día de hoy las esencias que huelan a manzana nos transmitan una sensación de confort y cariño. Muchas personas, por ejemplo asocian perfumes de determinadas flores a los jardines de las abuelas, lo que los hace propensos a preferir las fragancias florales dado el estado de relajación que les evoca. La lista sería interminable, pero preguntarnos cuales esencias nos trasladan a buenos recuerdos es un buen comienzo.
“El olfato es un hechicero poderoso que nos transporta miles de kilómetros y hacia todos los años que hayamos vivido. Los olores de las frutas me llevan de golpe a mi casa en el sur, a mis juegos infantiles en el huerto de los durazneros .Otros olores, instantáneos y fugaces hacen que mi corazón se dilate de alegría o se contraiga con el recuerdote un dolor. Con sólo pensar en olores, mi nariz se llena de aromas que despiertan dulces recuerdos de veranos idos y campos maduros a lo lejos”.
Hellen Keller (Discapacitada visual y auditiva)
La siguiente es una categorización, a grandes rasgos, de cómo ciertas fragancias tienden a afectar a la mayoría de la gente, por lo que puede facilitarnos la elección de esencias dependiendo del efecto a lograr.
1. Románticas: jazmín, patchouli, fresia, gardenia, rosa, madera de sándalo, canela.
2. Energizantes: mandarina, eucaliptos, menta, limón, bergamota, jengibre.
3. Calmantes: lavanda, cedro, almendra, vainilla, valeriana, mejorana, jacinto.
4. Refrescantes: eucaliptos, pomelo, lima, limón, naranja, menta, mandarina, romero.
Sin embargo, y a pesar de estas generalizaciones, cómo percibamos y la manera en que nos conmueva un aroma será algo absolutamente personal que partirá desde nuestro más íntimo recuerdo.