Al aproximarse el verano y comenzar a usar menos prendas y estas más ajustadas es cuando se comienzan a notar defectos a nivel de zona lumbar, caderas y abdomen. Esto es debido a sobrepeso, adiposidades localizadas o flaccidez de tejidos grasos y piel en dichas zonas.
En la consulta se asiste a toda la gama de afecciones; desde la paciente joven que presenta pequeñas adiposidades localizadas a nivel lumbar y abdomen, hasta la paciente que ha presentado sobrepeso importante y luego adelgazamiento brusco, quedando como secuela flaccidez de piel abdominal.
Entre estos dos extremos se presentan todas las combinaciones posibles. Cuando la consulta es por adiposidades localizadas en que el o la paciente por más que adelgace no logra corregirlas, la indicación es la "lipoaspiraciòn". Sabemos que la lipoaspiraciòn es una técnica que lleva muchos años y que ha dado excelentes resultados, siempre y cuando se haga el diagnostico correcto, la indicación adecuada y los cuidados postoperatorio. Cuando hablamos de diagnóstico correcto es que la lipoaspiración es un procedimiento para tratar "adiposidades localizadas".No es un procedimiento para adelgazar. Muchas veces consultan pacientes con sobre peso importante que por mala información consideran que su solución es la lipoaspiración, e insisto es un procedimiento para remodelar y armonizar un cuerpo cuando existe adiposidades que no han podido ser eliminadas por dieta o ejercicio físico. Cuando hablamos de la indicación adecuada y los cuidados postoperatorios, nos referimos a que un cirujano experimentado debe decidir el tipo de anestesia a realizar y los volúmenes de grasa a extraer con la finalidad de suavizar líneas, armonizar cuerpos y no dejar defectos. Los cuidados postoperatorios implican el uso de compresión (faja) en las zonas tratadas a los efectos de disminuir el sangrado e ir remodelando la silueta corporal.En el otro extremo encontramos pacientes que consultan por flaccidez de piel de abdomen y excesos de tejidos grasos. Al evaluar esta región debemos tomar en cuenta el contorno abdominal ya que las caderas y la cintura están involucradas en la corrección de esta extensa área del tronco. La flaccidez de piel puede ser mínima, o hasta casos extremos en que se forman verdaderos delantales adiposos. La técnica para corregir estos defectos es la deromolipectomìa o abdominoplastia. La indicación muchas veces puede ser estética, pero en otros casos es funcional ya que el paciente considera es exceso de piel y grasa como ajeno a su organismo y en muchas ocasiones está acompañado de lesiones (cutàneas, dermatitis, etc.) Los candidatos ideales para someterse a una abdominoplastia son aquellas mujeres u hombres que tienen una silueta relativamente buena pero que están preocupados por la acumulación de grasa o por el exceso de piel en el abdomen. En estos casos los pacientes solicitan la corrección del contorno abdominal deformado por excesivo tejido graso acumulado, con flaccidez de piel y estrías cutáneas producidas por roturas de fibras elásticas en virtud de distensión de la piel(obesidad, embarazos múltiples)siendo frecuente n estos pacientes la separación de los músculos rectos abdominales lo que provoca mayor distensión del mismo. En resumen está el o la paciente que presenta discreta flaccidez debajo del ombligo hasta el extremo en que existe acumulación adiposa y excesiva flaccidez de piel de abdomen.
Aquí el cirujano debe evaluar la paciente y definir la técnica a aplicar:
-LIPOASPIRACIÓN: extracción de tejidos grasos.
-MINIDERMOLIPECTOMIA: en que se reseca la flaccidez de piel y tejidos grasos por debajo del ombligo.
-DERMOLIPECTOMIA CLÁSICA: en que se reseca el exceso de piel y grasa, se trata la posible diastasis (separación de los músculos rectos abdominales) y se reubica el ombligo en la posición correcta.
Esto permite modificar y obtener un abdomen más plano, más firme y una cintura más estrecha.
El cirujano debe evaluar el contorno abdominal para definir s realiza un único procedimiento, o si hace procedimientos combinados para obtener óptimos resultados.