
En primer lugar, el especialista dibuja sobre el paciente en posición vertical las líneas de tensión cutánea. Bajo el efecto de la anestesia local, y sin necesidad de ser hospitalizada, introduce con una aguja el hilo que forzará a la piel a que se tense según unas direcciones muy precisas. Para poder realizar esta intervención es indispensable conocer a la perfección la anatomía de la cara para no lesionar nervios o vasos. El hilo se corta por ambos lados y éstos se ocultan bajo la piel. De esta manera se pude visualizar de inmediato la tracción deseada. Una vez colocados los hilos (en 2 o 3 partes al mismo tiempo), el especialista aplica hielo en la zona que se ha tratado para evitar que salgan moretones. Este proceso se realiza en menos de 2 horas.
Tras el tratamiento
-Esta técnica no deja cicatrices. Sin embargo, es posible que aparezcan algunas equimosis o un ligero edema tras la intervención.
-El tratamiento es prácticamente indoloro. Los días siguientes a la intervención la piel puede estar sensible. Las 3 semanas siguientes tienes que lavarte la cara con cuidado para no ALTERAR la calidad del resultado.
-Tras la intervención, los pacientes pueden volver a la vida diaria de inmediato, a pesar de no poder practicar deporte durante las 3 semanas. Los Hilos También llamados Hilos Rusos, Hilos BULGAROS etc. Son hilos de Polipropileno manufacturados con espIculas que serán las encargadas del anclaje (principio fundamental del método). Tienen una acción inmediata provocada por el anclaje de las espIculas en los tejidos, con el consiguiente efecto de tracción o lifting de los mismos, y una acción tardía de neocolagenogenesis, reticular, producido por el microtrauma de la colocación de los Hilos. Estos Hilos vienen en distintos tamaños y cantidad, para poder satisfacer las necesidades del médico frente a cada tratamiento.
A tener en cuenta
• Este proceso requiere una asepsia rigurosa, como cada vez que se introduce un cuerpo extraño en el organismo.
• Además de los efectos inmediatos, el resultado final tarda unos 3 meses en llegar y dura varios años, entre 7 y 8 como mínimo.
• Los hilos tensores están preconizados para tensar la parte inferior del rostro, los pómulos, la zona de la sien y luchar contra la flacidez del cuello. Una vez “tensados” los tejidos, éstos permiten restaurar el óvalo del rostro.
• Generalmente, los hilos tensores no generan ningún tipo de alergia ni de rechazo y se adaptan a todo tipo de pieles