Tener mamas de mayor volumen es un deseo natural entre mujeres con mamas pequeñas o inexistentes, mamas significativamente diferentes en forma y volumen, e incluso mujeres que tienen mamas pequeñas y caídas debido a la lactancia y a la edad.Estas mujeres, si son sanas, emocionalmente estables y si comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía son las candidatas ideales para una mamoplastia. Hace varias décadas una chica joven no toleraba la mas mínima giba nasal y se sometía a una rinoplastia.Hoy en día lo que no toleran son mamas pequeñas y buscan mayor volumen. Posiblemente los medios masivos de comunicación provocaron cambios y variantes en el ideal de la silueta femenina.Se ha modificado la imagen de las modelos que pasaron de ser mujeres delgadas con mamas muy pequeñas a cuerpos sinuosos con mamas de mayor tamaño.Todo esto influye sobre la elección de cada mujer con respecto a su silueta corporal.
No hay una edad determinada para colocar implantes mamarios a una joven, pero si, debe haber completado su desarrollo físico y ser sicológicamente madura para tomar la decisión. En la primera consulta el cirujano evaluará el tamaño y forma de las mamas, la firmeza de la piel y el estado general de salud. Debe existir una comunicación fluida para que el cirujano conozca la expectativa de la paciente y que luego la misma no se sienta insatisfecha. Hay ciertas premisas importantes que debo destacar.
Lo que debe hacerse:
1)La intervención quirúrgica la debe realizar un cirujano plástico que tenga titulo habilitante y experiencia constatada 2)Se deben realizar exámenes de valoración pre operatoria (sangre, orina, electrocardiograma y en algunos casos mamografía para descartar cualquier patología previa. 3)La intervención debe ser realizada en un block quirúrgico que tenga el equipamiento necesario que le brinde al paciente y al cirujano las máximas garantías.