La terapia con caballos ha sido utilizada en Europa desde principios
de los años 50, pero acapara decisivamente la atención de terapeutas tras las olimpíadas de Helsinsky, en las que una joven impedida de caminar, obtiene la medalla de plata en adiestramiento.
Desde 1969 funciona en EE.UU la organización nacional sin fines de lucro NARHA North American Riding for the Handicapped Association, que
asiste a muchísimas personas con o sin recursos, y promueve
el uso de la equinoterapia en todo el mundo, avalando centros internacionalmente, y capacitando técnicos .
Asegurar el tratamiento apropiado
Para asegurar confiabilidad, esta práctica debe estar a cargo de un
equipo interdisciplinario: neurólogo, pediatra, psicólogo, fisiatra, fisioterapeutas que supervisen, coordinen y lleven a cabo las sesiones; así como profesionales de las disciplinas ecuestres y veterinarios, que por ejemplo seleccionen los caballos apropiados y auxilien en el trabajo en pista.
Una interacción que buscará crear las condiciones más adecuadas para la rehabilitación de cada uno de los pacientes de acuerdo a sus
necesidades específicas.
No en todos los casos es una terapia apropiada, por lo que es necesaria una evaluación por parte de profesionales calificados, para analizar el grado de afección, determinando su el paciente puede o no montar a caballo. En función de las características de la persona, se desarrollará un plan de trabajo, en el que se planteará qué caballo le conviene así como el programa a realizar.