
La indicación absoluta de la toxina botulínica es en la parte superior de cara: Arrugas frontales, entrecejo, patas de gallo y arrugas nasales.
Algunos médicos lo utilizan en el sector inferior de la cara; personalmente no lo hago pues creo que para cada alteración hay una medicación precisa. Por ejemplo, si me consultan por arrugas peribucales no se me ocurre plantear un tratamiento con toxina botulínica ya que tendré otras indicaciones precisas: Rellenos con ácido hialurónico o siliconas fluidos medicinales.
Si la elastosis es muy importante (superficie de la piel irregular, capitoneado, de color amarillento) el planteo es realizar un peeling profundo con fórmula fenólica. Este tratamiento es el mejor peeling peribucal de a medicina actual y el rejuvenecimiento que obtenemos es el mejor, dejando un piel suave sin arrugas, juvenil.
BUSCANDO LA ARMONÍA
Llegar al punto de equilibrio cuando realizamos un tratamiento de rejuvenecimiento es fundamental, ya que tenemos que mantener la armonía de los rasgos faciales. No podemos dejar una boca de 30 años y el resto de la cara con huellas de la edad de la paciente. Cuando se pierde la armonía, los tratamientos llevan al fracaso, a la disconformidad del paciente y al desmerecimiento de una técnica de rejuvenecimiento.
EL USO DE LA TOXINA BOTULÍNICA
El Médico debe conocer la anatomía y el funcionamiento de los grupos musculares de la cara para inyectar exactamente en los músculos que debemos relajar.
Es preferible relajar y no paralizar totalmente algunos de los músculos, dejar expresión a la cara y evitar la cara de máscara. Si la parálisis de los músculos que actuamos es total el resultado es un fracaso ya que se pierde la expresión o disociamos la parte superior, de la inferior de la cara, se pierde la armonía y la persona no es la misma.
El médico debe conocer el producto que esta aplicando pues hay que tener cuidado con la difusión. Esto es muy peligroso porque podemos actuar sobre grupos musculares que pueden provocar por ejemplo Ptosis (caída) de párpados o levantamiento exagerado. Cuando ealizamos la evaluación clínica debemos considerar: edad, sexo, tipo de piel, gesticulación, asimetrías faciales (muy importante) fuerza y masa muscular.
En el entrecejo se trabaja con gesticulación, forma y posicionamiento de las cejas. En el hombre hay que inyectar mayor dosis y tienen la ceja más basta a diferencia de las mujeres que son más arqueadas y tienen menor fuerza muscular. Cuando es un hombre con musculatura muy potente tenemos que plantear una dosis mayor.