
Toda dieta tomada con empeño y vigilada por un profesional de la salud, es buena. Pero por lo general, a la hora de buscar alternativas para comenzar a perder kilos, también recibimos del entorno no profesional consejos que van de boca en boca hasta parecer verdades absolutas.
1. El metabolismo no es más lento de noche: Si engordamos al comer de noche, se debe principalmente a que por lo general lo hacemos viendo la tele, y sin controlar las cantidades, y sobre todo al tipo de comida. Además, el hecho de que al poco tiempo de comer vayas a dormir, no ayuda a quemar la energía consumida.
2. El pomelo por sí solo no quema calorías: pues lamentablemente, ningún alimento quema calorías. Aunque si es cierto que algunos vegetales y frutas tienen tan pocas calorías que el proceso de digestión de esos alimentos quemará más energía de la que ganó al ingerirlas.
3. Los carbohidratos no causan el aumento de peso: De acuerdo a los nutricionistas, los carbohidratos deben ser nuestra principal fuente de energía. Más no olvides elegir los carbohidratos complejos y no los que se transforman en azucares rápidos. En otras palabras: puedes comer todos los vegetales que quieras y frutas, pan y harinas integrales con moderación; pero olvídate de las harinas blancas –pastas, pan dulce, etc,- y de los refrescos y golosinas.
4. Adelgazar no es sinónimo de sufrir: Si crees que no estás a dieta salvo cuando estás muriendo de hambre te equivocas. Hacer dieta y disfrutar tus comidas es posible. Es solo cuestión de elegir los alimentos correctos en la medida correcta, en lugar de eliminarlos por completo de tu vida.
5. El agua no fría quema calorías: Aunque no hay evidencia de que esto sea cierto, lo que si debes recordar, es todo lo bueno que obtendrás al beber agua. ¡Nunca será demasiada!
6. “0% grasa” no es igual a “sin calorías”: Que la etiqueta diga que el alimento tiene bajo nivel de grasa no excluye que hayan calorías ocultas en forma de azúcar. Por lo general, a estos alimentos light les añaden más azucares para sigan siendo sabrosos. Lo ideal es que cuides el tamaño de tus porciones, más que si se trata de un alimento bajo en grasas.
7. Es muy bueno no comer entre comidas: Aunque también lo es tomar ciertos refrigerios saludables entre comidas, sobre todo trozos de frutas o vegetales, para que al momento de la siguiente comida no comamos el doble de ración.
8. Que te apegues bien a la dieta, no quiere decir que no hará falta ejercitarte: Pues, recuerda que para tener éxito en un programa de adelgazamiento, lo más importante es incluir cambios permanentes en tu estilo de vida y que éstos ayuden a tu cuerpo a mantenerse en forma. La dieta servirá, pero el proceso será más lento si la haces sin ejercicio.