El tema entonces es, cómo hacemos para que nuestros niños se entretengan sin depender del televisor o la computadora. Para empezar es importante que los juguetes que tenga sean acordes a su edad, a la etapa evolutiva que el niño atraviesa. Al principio, necesitará de nuestra ayuda para saber que se espera de él, cuáles son los pasos a seguir para que el juego tenga lugar y sea divertido. Tenemos que estar prontos y dispuestos a apoyarlo cuando la situación no resulte como el niño la esperaba y así lo ayudaremos a manejar la frustración. Y en más de una oportunidad tendremos que aceptar que ese juego en particular no lo entretiene o no es para él.
Recuerdo decir a una maestra, compañera de trabajo, que independientemente de la edad, nuestros hijos siempre tendrían que contar con bloques para armar, materiales para dibujar o pintar, muñecos variados, disfraces, libros, y algún juego de caja ¡desde un puzzle hasta un ludo o un tablero de ajedrez? Todos estos objetos, ayudarán a nuestros hijos a desarrollar el concepto abstracto, la creatividad, la fantasía, así como la tolerancia, la paciencia, y el respecto cuando jueguen con otros. Y si se diera la situación de que no tienen nada que hacer, … aburrirse también es sano y los obliga a usar sus cabecitas en busca de algo que les ayude a pasar la tarde mejor.
La televisión puede ser entretenida e informativa, pero no es el mejor ni el único maestro que nuestros hijos pueden tener para disfrutar de su tiempo libre. Entonces, aunque al principio nos de más trabajo, es preferible mostrarles otros caminos para que se diviertan y que los ayuden a hacer de sus horas libres algo útil y enriquecedor.
HUGHES, Fergus. P.: Children, Play,
and Development. SAGE Publications, Inc. USA, 1999, p. 19.